Archivos para Junio, 2008

Cuentos perrunos

Por qué?
Ayer, en mi paseo de todas las tardes, me encontré con la Neni. La Neni es una perrita del barrio, un tanto vieja y cascarrabias, que se aprovecha de mi ingenuidad para contarme historias que me asustan. Reconozco que a veces me las he creído, pero ya me he dado cuenta que son cosas impensables y que yo también soy ya perro viejo como para creerme esos cuentos.

La Neni me contó que los humanitos tienen una fiesta en la que se juntan muchos humanitos, miles de humanitos, para hacer sufrir a un animal. Que curiosamente ese animal es muy querido, supuestamente, por esos humanitos. Y que primero lo golpean para que salga asustado del corral, luego lo marean con un trapo rojo y casi inmediatamente le clavan una especie de arpones en el lomo para que no pueda defenderse bien. Y cuando aún no se ha recuperado del susto, dos pares de arpones más pequeñitos para debilitarle aún más.

Esta Neni, de verdad, se cree que soy tan ingenuo, meditaba yo mientras seguía con su ladrerío.

Siguió contándome que luego volvían a marear al animal con el trapo rojo y que al final, el humanito del trapo rojo sacaba un cuchillo largo y afilado que entraba por el lomo del animal para desgarrarle el corazón y los pulmones. Después, si el animal resistía, le clavaban un cuchillo en la nuca directamente para romperle la médula espinal y provocar su caída a la arena. Y no contentos con eso, muchas veces le arrancan las orejas y el rabo (ufff, cómo me duelen las mías sólo de pensarlo)

Desde mi blog, Neni, te digo que si yo fuera uno de esos perros inocentones, la verdad es que conseguirías asustarme. Pero hay que tener imaginación para contar algo así. Sé que hay humanitos que no se portan bien con los animales pero vamos, de eso a que haya una fiesta humanita en la que se torturen y asesinen animalitos… Vaya imaginación que tienes.

 

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444 euros por disparar a dos gatitas

Calcetines y Mica han ganado el juicio. Un juzgado de Brunete ha condenado a un humanito bastante ‘animal’ -con perdón, es que me pega la jerga humana- a pagar más de 400 euros por haberles disparado con una escopeta de aire comprimido, que hacen mucho daño, cuando se colaron en su jardín para hacer una pequeña expedición de rastreo. El susodicho humanito se defendió en un primero momento diciendo que el ruido que oyó la vecina, y dueña de las gatitas, no venía de unos disparos, sino de unas palmadas con las que pretendía asustarlas. Sin embargo, las heridas de perdigón en oreja, cuello y ojo Mica y Calcetines demostraban algo muy distinto. Quizá el humano se asustó ante el gran peligro que suponían las gatas en su propiedad, aunque sólo contaran con tres meses de edad cada una. Bien por Calcetines y Mica y gracias a las gestiones de El Refugio. Aquí os dejo un link al vídeo de la noticia.  No se puede ser tan animal, digo tan ‘humano’, perdón.

Lola

 

 

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