Aquí os dejo un vídeo con la nueva campaña de El Refugio para estas Navidades. Bajo el eslogan “LleVÁme a casa”, y con cuatro perritos disfrazados de langostinos, la campaña pretende concienciar sobre la adopción frente a la compra a la hora de adquirir animalitos. Con la adopción en centros autorizados, no sólo damos un hogar calentito a muchos perritos y gatitos que no tienen familia, sino que además ayudamos a luchar contra las mafias que se dedican a ‘criar’ animales para ser vendidos en establecimientos. Estos animalitos suelen ser concebidos y maltratados hasta que llegan a las tiendas, donde luego permanecen cosificados en escaparates y en jaulas con un espacio mínimo hasta que alguien los compra. Seguid el consejo del Refugio, si estas Navidades no podéis llevaros un langostino a casa -que hay crisis oye-, llevaros un perrito o un gatito, pero adoptado… Por cierto, uno de los perritos disfrazados es amigo mío y me cuenta que han pasado un vergüenza horrible disfrazados de langostinos, pero bueno, todo vale por una buena causa.
Hoy me he enterado de la muerte de Soseki, el gatito del escritor Fernando Sánchez Dragó. He llorado mucho con tu artículo en tu blog y con la entrevista que hiciste en la radio con Isabel Gemio. Y hoy te dejo las palabras a ti.
“Era -¿es?- el ser más noble, más bueno, más simpático, más sensible, más inteligente e, incluso, más guapo que he conocido. Parecerá, una vez más, que exagero, pero quien exagera, miente, y yo no estoy mintiendo. Digo mi verdad.”
Perdón por el título, pero hoy la cosa va de cacas. El Ayuntamiento de Madrid ha decidido subir de 90 a 1.500 euros las multas por no recoger las cacas de los perritos que buenamente no sabemos usar el water y tenemos que utilizar las vías públicas, con mucho pudor, eso sí. Es curioso, porque a mi amito le sale más barato pegarme un tiro, abandonarme en una cuneta o colgarme de un árbol que el hecho de no recoger mis cacas. Como comenté en este blog, al que pegó dos tiros a las gatitas Mica y Calcetines le multaron con 444 euros y eso fue una gran noticia, en otros casos de maltrato las multas no llegan ni a 150 euros. En fin, espero que mañana cuando baje no se hayan acabado las bolsitas negras -que ésa es otra- a ver si mi dueño se lo va a pensar dos veces. Gluc.
Hola a todos. Rompo este silencio bloggero (es que Lola y yo hemos tenido un distanciamiento) para ayudar a un amigo perdido. Se llama Peludo y desapareció el día 10 de octubre por la zona de San Bernardo (qué cosas), en Madrid. Por favor, hago un llamamiento a todos los perros que paseen a sus dueños por esa zona para que estén atentos a ver si ven a Peludo o encuentran alguna pista que nos pueda aclarar algo. El dueño de Peludo está desesperado y ha abierto un blog donde ofrece una lista de 20 ‘favores’ a quien encuentre a su perro, así que, si lo consigues, te hará la paella todos los domingos durante un año, hará a tu dueño la declaración de la renta, o, la más sacrificada, según mi experiencia, montar los muebles de IKEA, que una vez me quedé yo encerrado toda una semana en una estantería Gronhol porque mi dueño se hizo un lío con las instrucciones. Bueno, lo dicho, a encontrar a Peludo. (Bubu)
Ya sé que escribo poco, pero es que ahora en verano me dedico a tumbarme en el suelo pasar el calor como buenamente puedo. Además, con la excusa de las altas temperaturas, mis amitos, que sólo saben decirme “la pobre, claro, con este calor”, me permiten dormir constantemente y vaguear sin límite. La vida gatuna es así y no siempre puedo volcarme en mi faceta de blogcat. Hoy sin embargo me han pasado un vídeo que me ha hecho llorar y reflexionar sobre muchas cosas: sobre el destino, sobre la libertad de elegir, sobre lo que merece la pena y lo que no… Ya sé que para ser el primer post en semanas estoy demasiado profunda, pero es que hoy ¡quiero volar!
Ayer, en mi paseo de todas las tardes, me encontré con la Neni. La Neni es una perrita del barrio, un tanto vieja y cascarrabias, que se aprovecha de mi ingenuidad para contarme historias que me asustan. Reconozco que a veces me las he creído, pero ya me he dado cuenta que son cosas impensables y que yo también soy ya perro viejo como para creerme esos cuentos.
La Neni me contó que los humanitos tienen una fiesta en la que se juntan muchos humanitos, miles de humanitos, para hacer sufrir a un animal. Que curiosamente ese animal es muy querido, supuestamente, por esos humanitos. Y que primero lo golpean para que salga asustado del corral, luego lo marean con un trapo rojo y casi inmediatamente le clavan una especie de arpones en el lomo para que no pueda defenderse bien. Y cuando aún no se ha recuperado del susto, dos pares de arpones más pequeñitos para debilitarle aún más.
Esta Neni, de verdad, se cree que soy tan ingenuo, meditaba yo mientras seguía con su ladrerío.
Siguió contándome que luego volvían a marear al animal con el trapo rojo y que al final, el humanito del trapo rojo sacaba un cuchillo largo y afilado que entraba por el lomo del animal para desgarrarle el corazón y los pulmones. Después, si el animal resistía, le clavaban un cuchillo en la nuca directamente para romperle la médula espinal y provocar su caída a la arena. Y no contentos con eso, muchas veces le arrancan las orejas y el rabo (ufff, cómo me duelen las mías sólo de pensarlo)
Desde mi blog, Neni, te digo que si yo fuera uno de esos perros inocentones, la verdad es que conseguirías asustarme. Pero hay que tener imaginación para contar algo así. Sé que hay humanitos que no se portan bien con los animales pero vamos, de eso a que haya una fiesta humanita en la que se torturen y asesinen animalitos… Vaya imaginación que tienes.
Calcetines y Mica han ganado el juicio. Un juzgado de Brunete ha condenado a un humanito bastante ‘animal’ -con perdón, es que me pega la jerga humana- a pagar más de 400 euros por haberles disparado con una escopeta de aire comprimido, que hacen mucho daño, cuando se colaron en su jardín para hacer una pequeña expedición de rastreo. El susodicho humanito se defendió en un primero momento diciendo que el ruido que oyó la vecina, y dueña de las gatitas, no venía de unos disparos, sino de unas palmadas con las que pretendía asustarlas. Sin embargo, las heridas de perdigón en oreja, cuello y ojo Mica y Calcetines demostraban algo muy distinto. Quizá el humano se asustó ante el gran peligro que suponían las gatas en su propiedad, aunque sólo contaran con tres meses de edad cada una. Bien por Calcetines y Mica y gracias a las gestiones de El Refugio. Aquí os dejo un link al vídeo de la noticia. No se puede ser tan animal, digo tan ‘humano’, perdón.
Hoy me quiero solidarizar con los animales de Chaitén, un pueblo chileno que ha sido evacuado por la amenaza de erupción del volcán del mismo nombre. Sólo los humanos fueron evacuados en un primer momento, pero gracias al llamamiento de algunas asociaciones, las autoridades han permitido a un equipo de rescate un acercamiento al pueblo para intentar salvar a todos los animales que les sea posible. Según cuentan, muchos animales, en su mayoría perros -porque los gatos somos más desconfiados- se acercaban sin problemas a esas personas desconocidas pidiendo ’ser salvados’. Allí el alimento y el agua escasean, ya que el pueblo cada vez está más cubierto por las cenizas del volcán desde que entró en erupción a principios de mayo. De momento se ha conseguido rescatar unas 200 mascotas, aunque todavía quedan otras 500 que no han sido localizadas y miles de animales como vacas y caballos, a los que es más difícil salvar. La verdad que el riesgo es muy grande, ya que un repentino colapso de la densa columna de gases y otros materiales que emanan del volcán dicen que podría acabar con todo en un radio de 30 km en sólo 6 minutos… Los activistas piden ahora poder entrar en el propio pueblo para poder salvar más animales. ¡Que haya suerte! Aquí os dejo un vídeo que denuncia la lenta reacción de las autoridades chilenas que no tuvieron en cuenta a los animales desde el primer momento…